26/2/13

Arte y devoción en Tobed: las imágenes de la Virgen

Por Juan José Latorre Pérez

La Unesco reconoció en el 2001 la personalidad y singularidad del arte mudéjar aragonés como Patrimonio de la Humanidad y destacó especialmente a seis obras, entre ellas a la iglesia-fortaleza de la Virgen de Tobed construida a lo largo de la segunda mitad del siglo XIV y principios del siglo XV y en la que se realizaron algunas reformas durante los siglos XVI y XVIII.

Tobed perteneció como encomienda a la Orden del Santo Sepulcro de Calatayud desde 1144, tras la concordia entre esta Orden y Ramón Berenguer IV, como compensación a su renuncia a la parte del territorio aragonés concedido en testamento por el rey Alfonso I el Batallador.

Las obras de construcción de la iglesia comenzaron el 1 de abril de 1356, el obispo de Tarazona mandó paralizarlas alegando derecho a las rentas que generaran los altares que se construyeran, actuó de árbitro en el litigio, el arzobispo de Zaragoza, que se resolvió con la sentencia dictada, el 3 de junio de 1359, a favor de la Orden, a la que quedaron adscritos la iglesia y todas sus rentas. La vinculación de Tobed a la Orden del Sepulcro fue la razón de que en la construcción y decoración de la iglesia participaran los mejores maestros de obras del momento, conocemos la participación de Mahoma Calahorrí y Mahoma Ramí, y del mecenazgo tan importante que ejercieron los reyes de Aragón y Castilla, el arzobispo de Zaragoza, el Papa Luna y otros notables del Reino que dotaron al santuario de un importante patrimonio artístico.

En 1851 por el Concordato entre España y el Vaticano las iglesias y posesiones de la Orden pasan a la jurisdicción del obispo de Tarazona, diócesis escasa de medios que no podrá hacer frente al deterioro del edificio y a los gastos de las reparaciones necesarias, comenzando el declive y la enajenación del patrimonio artístico de la iglesia. En este contexto se situaría la salida del pueblo de obras de arte, entre ellas los retablos dispersos por museos y colecciones privadas.

El día 29 de enero de 2013, la Virgen de la Leche entraba en el Museo del Prado por la puerta grande. El Presidente del Gobierno y otras autoridades acompañaba a José Luis Várez Fisa donante de una colección de doce obras de época medieval, entre las que se destacaba como joya de la misma la tabla procedente de la localidad de Tobed. La obra salió del pueblo a finales del siglo XIX o principios del XX, en 1908 pertenecía a la colección Román Vicente de Zaragoza, posteriormente sabemos que estuvo en la colección Birk de Barcelona y en la Várez Fisa. La noticia provocó en el pueblo, alegría, orgullo (nuestra virgen iba compartir espacio y a tratar de tú a tú a la Inmaculada de Murillo y a otras obras de los grandes de la Historia del Arte) y tristeza por el patrimonio perdido a lo largo del tiempo.

Tobed a lo largo de los siglos ha utilizado como soporte de la devoción a la Virgen diferentes imágenes. Todas forman parte del patrimonio histórico-artístico del pueblo, aunque algunas de ellas, como la tabla donada al Prado, de incalculable valor artístico, parece que pronto dejó de ser objeto devocional de primer orden. Desde tiempos remotos las dos imágenes de la devoción popular han sido: la talla gótica situada en el altar mayor y sobre todo el icono regalado en 1400 por el rey de Aragón Martín I el Humano:

1) Imagen gótica de la Virgen con el Niño, del siglo XIII, es una talla realizada en alabastro, que luce coronas de metal dorado, se sitúa en el centro del altar mayor de la capilla de la virgen, en un hueco grande pensado posiblemente para una imagen mayor, hoy perdida.


2)      Se conservan estampas grabadas con una imagen que porta la leyenda “Verdadero Retrato de la muy antigua y milagrosa Imagen aparecida Nuestra Señora de Thobed venerada en Thobed  Pueden ser reproducción  de una imagen que se situaría en el hueco principal del altar mayor, posteriormente, en ese espacio se colocó la imagen gótica adaptándolo, al menor tamaño de esta, con un rompimiento de gloria del siglo XIX que tras la reciente restauración ha sido eliminado, quedando de manifiesto que esa imagen no es para la que se pensó el hueco del retablo.


3) Virgen de la Leche o de la Humildad, siglo XIV, témpera sobre tabla de la que es difícil precisar su fecha exacta de ejecución y su autoría, parece ser que se encargaría al taller de los Serra por Enrique II de Castilla, siendo conde de Trastámara, para regalar a los canónigos de la Orden del Santo Sepulcro por la ayuda y el cobijo a su familia prestado en la guerra contra su hermano Pedro I de Castilla.


La Virgen aparece reclinada, sosteniendo al Niño con sus dedos y amamantándolo. Es un retrato de Corte de la familia real castellana, ya que a los pies de la Virgen como donantes se sitúan el primer rey Trastámara su mujer, la reina doña Juana Manuel y los infantes Juan, nacido en Épila en 1358 y Leonor, sus armas aparecen en la parte alta del cuadro, dinastía que tanto contribuyó a la creación de la monarquía hispánica. Se convierte en el retrato real más antiguo de la colección del Museo del Prado.

Emile Bertaux la describe así en el catálogo de la exposición Hispano-francesa celebrada en Zaragoza en 1908. “Un rey y una reina, acompañados de un príncipe y una princesa, aparecen arrodillados, donantes minúsculos, a los pies de una Virgen que da al Niño de mamar y a la cual los ángeles adoran. El manto de la Virgen es de un hermoso azul de Ultramar, adornado con pájaros presentados unos junto a otros, y pintados de amarillo. El forro del manto es de esa laca de rubia, conocida con el nombre de laca de Florencia. Las dalmáticas de los ángeles y los trajes de los donantes son de tonos anaranjados, sobre los cuales brillan ricos follajes de oro. El traje del Niño es de oro”.

Este retablo junto con los retablos de san Juan y María Magdalena, se situarían en los altares situados en la cabecera de la iglesia. Cuando en el siglo XVI se realiza, en un tramo del antiguo claustro existente tras la cabecera de la iglesia, una capilla dedicada a la Virgen, se derribó el muro que lo separaba de la capilla y el retablo donado por Enrique II no sabemos donde pasó a ubicarse, para esta capilla se realizó el actual altar barroco, de madera dorada, donde se colocaría la imagen desaparecida y posteriormente la gótica.


  4) Icono italo-bizantino de la Virgen. El 28 de febrero de 1400, el rey de Aragón Martín I el Humano, regalaba a la iglesia de Tobed una imagen de la virgen pintada sobre tabla, parece ser para honrar el lugar elegido por él y sus antepasados para pasar algunos momentos de descanso.

La imagen de la Virgen de rostro sereno y dulce es de medio cuerpo y lleva al Niño Jesús en los brazos, se cubre con un manto de color rosa fuerte, de complicados pliegues, con una cenefa dorada, el fondo de la pintura es blanco rosáceo. Se sitúa dentro de la influencia sienesa del siglo XIV y está pintada al estilo bizantino. La tabla se guarda en un templete de plata, pieza singular del arte del renacimiento en Aragón, labrado en Calatayud en 1517. Para su guarda se abrió un hueco en una de las paredes de la capilla mayor, donde ha permanecido como imagen de devoción y seña de identidad para el pueblo.


29/1/13

Un día importante para TOBED

Hoy es un día importante para Tobed. Por fin, el conjunto de tres retablos realizados en el s. XIV por el artista catalán Jaume Serra, vuelve a unirse. Todo ello gracias a la donación de José Luis Várez Fisa al Museo del Prado. Ya estaban en esta pinacoteca las otras dos piezas que forman parte del trítptico, dedicadas a Juan Bautista y a María Magdalena, a las que ahora se une el retablo dedicado a la Virgen de Tobed.

Esta obra fue encargada por Enrique de Trastámara, entonces refugiado en Aragón bajo la protección de Pedro IV, para la preciosa iglesia mudéjar de la Virgen de Tobed, que estaba siendo construida en esos momentos (1356-1359). El contexto fue el de la Guerra de los dos Pedros, conflicto intermitente que enfrento a Pedro IV de Aragón con el rey Pedro I de Castilla, en el que se unieron motivos políticos, económicos y dinásticos, pues terminó con el asesinato del rey castellano por parte de su hermano Enrique, que fue apoyado por aragoneses y franceses, reinando desde 1369 como Enrique II de Castilla.
Cómo le hubiera gustado a mi abuelo Daniel, tobedano de pro y amante como pocos de su pueblo -le dedicó el libro "Historia de la Villa de Tobed"- leer esta noticia y disfrutar del retablo al completo, aunque tuviera que ser en El Prado.

Daniel Salanova

12/1/12

Homenaje a amigos de Pastriz

A Francisco Sancho Ferrer y su esposa Mª Luisa Puértolas que nos dejó el pasado 31 de octubre y a quién queremos rendir a través de este blog sentido homenaje de cariño, respeto y admiración.

Conocimos a Francisco y toda su encantadora familia allá por el año 1967 cuando mi padre fue a ejercer su magisterio a Pastriz. Yo tenía seis años entonces, pero los recuerdos de lo vivido allí, permanecen en mí como si hubieran ocurrido ayer.

Francisco y María eran nuestros vecinos más cercanos ya que entonces ocupaba el cargo de administrador del Sr. Barón de Guiarreal. El afecto y la amistad surgieron con la misma rapidez y la misma durabilidad que más de cuarenta años después todavía permanece. No quiero olvidar a sus hijos José María y Sacramento y a sus nietos y biznietos.

Hoy recogemos aquí la faceta artística de Francisco, Paco, para todos nosotros. Reproducimos dos documentos en los que se hace referencia al buen hacer, afición, entrega y por supuesto, cualidades innatas de este excelente amigo.

Hay dos personas a quien no debo olvidar y que en buena medida son responsables de que haya llegado a nuestras manos este trabajo tan importante de recogida de datos sobre este y otros personajes tan importantes y que de otra manera podrían caer en el olvido.

En primer lugar, quiero referirme a "nuestra pastricera insigne", Mª Pilar Montorio, siempre en el mundo de la música, presidenta de la Asociación de Gaiteros de Aragón. Quiero recordar a su madre, Adela, recientemente fallecida y a quién nunca olvidaremos.

El segundo personaje es Luis Miguel Bajén, uno de los más brillantes músicos que hay en Aragón. Lo sigo “en vivo” a través del canal de Aragón en Alta Definición.

Los dos documentos que reproducimos son: el número 29 de la revista de la Asociación de Gaiteros de Aragón y el libro cuyo autor es Luis Miguel Bajén, editado por la Diputación Provincial de Zaragoza que se titula: "Músicas de la Tierra”.


Escrito de José María Sancho y familia
acerca de la figura de Don Daniel Salanova


Como muy bien dices, fue el año 1967 cuando mis padres tuvieron unos nuevos vecinos, Don Daniel y Doña Antoñita que, junto a sus hijos Ignacio y Víctor, entonces todavía pequeños, se establecieron en Pastriz donde Don Daniel vino a ejercer su magisterio.

Desde el primer día surgió entre ambas familias una amistad que para mis padres, para mí, mi esposa Sacramento y posteriormente mis hijos Alma María y Christian, ha supuesto un honor. Cuarenta años después, aunque nos veamos mucho menos que entonces, os seguimos considerando los mejores vecinos y amigos para siempre.

Todavía recuerdo las charlas que con Don Daniel teníamos casi cada día y no digamos con Doña Antoñita ¡Qué bien lo pasaba mi madre con tan grata compañía!. Don Daniel un estudioso donde los haya, me explicaba muchas cosas que me hacían admirarlo todavía más, me contaba sus vivencias y anécdotas, su gran conocimiento sobre el dance, etc...
Cuando desgraciadamente falleció, todos en nuestra familia nos llevamos un gran disgusto, pues perdíamos algo más que un amigo, pero por otra parte estábamos muy tranquilos porque a vosotros os quedaba una gran mujer, vuestra madre, y ella contaba con la compañía y el querer de sus dos hijos modelos, como sóis Ignacio y Víctor.

Y no quiero terminar este escrito sin deciros, y sabéis que lo hago de todo corazón, que es un inmenso honor para mi padre, mi esposa y mis hijos el contar con vuestra amistad y cariño y que ya sabéis podéis contar con nosotros, SIEMPRE. Estoy seguro de que desde el cielo, tanto vuestro padre como mi madre estarán orgullosos de todos nosotros.












9/12/11

Elegía a mi abuelo























En memoria de Mariano Cortés Lasierra

Vuelves a la tierra que tanto labraste
Tierra que te acoge, tierra que te eleva
A los girasoles, al panizo, al trigo
Al agua que fluye por ríos y acequias

Sonará tu voz en cada tormenta
En las golondrinas de la primavera
Bañarás con lluvia los campos y huertas
Guardará el Pastor sus cabras y ovejas

Cuando el cierzo rompa tu risa en la tierra
Callarán los grillos, ranas y culebras
Traerás tu alegría volando a las eras
Cantarás de nuevo esa vieja zarzuela

Sueñas libertad sin temer la empresa
Bailas con los pinos danzas de quimera
Surcas los caminos con paz y entereza
Vives porque tienes de Dios la certeza

La bondad del alma fue siempre tu esencia
Caridad cristiana, humildad guerrera
Tú nos enseñaste que cada cosecha
Trae sus cosas malas, mas también las buenas

Volverás labrando los campos y huertas
Dormirás la siesta bajo aquella higuera
Traerás en el carro amapolas que crezcan
En cada ribazo, volviendo a mi vera.

Daniel Salanova Cortés

22/10/11

Etapas en la construcción de la Iglesia de la Virgen de Tobed

por Juan José Latorre Pérez

La construcción de la Iglesia de la Virgen de Tobed, teniendo en cuenta las últimas investigaciones y a la espera de otras que iluminen algunos aspectos y actuaciones todavía en penumbra, es un proceso que se desarrolla durante la segunda mitad del siglo XIV y primeros años del siglo XV, alrededor de sesenta años en los que prácticamente no cesa la actividad constructiva, y que se prolonga con dos grandes actuaciones de reformas durante los siglos XVI y XVIII.

En ese proceso constructivo se destacan tres momentos o fases de fuerte impulso constructivo y otros en los que las obras se ralentizan en función de los avatares políticos, militares, económicos y religiosos de la época:

1ª Fase, siglo XIV (1356-1359)

Las obras se inician el 1 de abril de 1356, siendo Prior del Santo Sepulcro Domingo Martínez de Algaraví y Comendador de Tobed fray Juan Domingo. Se realiza un tramo de iglesia por campaña (6 meses de trabajos de abril a septiembre). El obispo de Tarazona, Pedro Pérez Calvillo, manda parar las obras. En este litigio entre la Orden del Santo Sepulcro y el Obispo ejercerá de arbitro el Arzobispo de Zaragoza, D. Lope Fernández de Luna, que el 3 de junio de 1359 dicta sentencia a favor de la Orden del Santo Sepulcro a la que quedan adscrito el santuario de Tobed y sus rentas, hasta 1851 en que por el Concordato entre España y el Vaticano las iglesias y posesiones de la Orden del Sepulcro pasan a la jurisdicción del obispo de Tarazona (diócesis escasa de medios que no podrá hacer frente a las reparaciones necesarias, comenzando el declive y la enajenación del patrimonio artístico de la iglesia). Del documento de la sentencia se deduce que ya se había acabado el presbiterio con su estructura de triple capilla y los dos primeros tramos de la nave.

Las obras parece que continúan ya que hay testimonio documental que en 1360 el Comendador de Tobed, fray Martín de Alpartir, contrata 50.000 ladrillos/rejolas con Mahoma Granada rejolero moro de Pedrola.

Falta por determinar la posible contribución de Enrique II de Trastámara, rey de Castilla, a la continuación de las obras. Este mantenía unas buenas relaciones con la Orden del Sepulcro, posiblemente por haberse refugiado aquí, en Tobed, durante la guerra civil con su hermano Pedro I.

En la clave del primer tramo de la Iglesia (se colocaría después de 1359 cuando se terminaron los dos tramos) se encuentra la Virgen de Tobed rodeada de los escudos del Sepulcro y el de Castilla/León. Hacia 1375, Enrique II dona a la Iglesia las tablas de la Virgen de la Leche, Historias de la Magdalena e Historias de San Juan Bautista. Posiblemente contribuyera a sufragar parte de la decoración interior o la continuación de algunas obras.

En la clave del 2º tramo se colocó un Pinjante de Mocárabes que llega a Aragón hacia 1378 traída por los artífices sevillanos que trabajaban en la Parroquieta de la Seo, en tiempos de D. Lope Fernández de Luna.


2ª Fase, (1385- finales del siglo XIV)

Prior del Santo Sepulcro Juan Pérez Torres (1385-1399). En 1385 por Acuerdo Capitular se adscriben rentas al santuario de Tobed con la finalidad de perfeccionar su fábrica y dotarlo convenientemente de ornamentos, de este acuerdo se deduce que faltaba el tercer tramo.

Durante esta fase se realizaría el tercer tramo, el coro alto, la hermosa fachada principal, las torres, el claustro y posiblemente parte de la decoración interior. Mahoma Calahorri, maestro de obras que había finalizado la Parroquieta de la Seo de Zaragoza en 1379 y las obras del monasterio del Sepulcro de Zaragoza hacia 1390, participa en las obras y la decoración interior dejando su firma en la balaustra de uno de los ventanales de la cabecera.


3ª Fase, 2ª década del siglo XV

A partir de 1410 y con el patrocinio del Papa Benedicto XIII cuyo escudo campea en la clave de la bóveda del último tramo de la Iglesia y en el alfarje.

Se finaliza el coro alto y se coloca el alfarje. Los ventanales del último tramo, con características del gótico flamígero, son realizados por el taller de yeserías que dirige Mahoma Ramí, éste adaptó las técnicas del gótico occidental al sistema de trabajo y decoración andalusíes. Se realizó una redecoración parcial del interior: las líneas de impostas de las capillas y bandas heráldicas del presbiterio con el escudo del Papa Luna.


Reformas durante los siglos XVI y XVIII:

• 1513-1531, Prior del Sepulcro don Juan Zapata, que en 1517 encarga el Templete de plata para el Icono regalado por el rey Martín el Humano (28 de febrero de 1400).

Durante esos años y utilizando el tramo central del antiguo claustro se construyó la Capilla Mayor dedicada a la Virgen, espacio de gran interés artístico y devocional guardado por una reja de forja y cárdinas doradas en el remate ( contrato de ejecución de 8 de agosto de 1525), similar a la existente en la iglesia de san Pablo de Zaragoza, y la Sacristía.

• Siglo XVIII. En 1737 se instala el órgano en una tribuna de la pared lateral de la nave principal, presidiendo el Coro bajo que se instala en este momento, que ocupó parte del tercer tramo de la iglesia y que inutilizó la puerta de la fachada principal del templo. Posiblemente sea de este momento la apertura de la puerta en el lado sur que abre a la plaza.

30/9/11

En recuerdo de Manuel Latorre Muscat

Manuel Latorre, Manolo, como todos le conocíamos y queríamos, fue uno de esos tobedanos de los que siempre nos sentiremos orgullosos. Para los que vamos detrás será una referencia imborrable. Hemos reproducido junto a este artículo un número de la cuidada publicación "Nuestro Tobed" editado hace ya tiempo por Mª José Arellano.

En ella se hace un resumen de las importantes obras que Manolo dejó en su pueblo para uso y disfrute de todos los tobedanos. Manolo fue todo un ejemplo, en política de lo que supone el "buen hacer" para todos sus convecinos... Respeto. Honradez. Actitud de permanente servicio a los demás.

Él inició una revolución en gestión de dinero público aumentada y mejorada por los que le han seguido, Ángel Rodrigo, Juan Antonio Sánchez.

Siempre vivió al servicio de los demás, dispuesto a atender o a ayudar a cualquiera que le acercara, a hacer un favor. Yo le conocí desde muy niño en todos los actos que tuvieran que ver con la vida social, cultural, religiosa en Tobed. Dedicando su tiempo de forma altruista y haciendo siempre las cosas estupendamente.

Siempre recordaré y todavía me produce un cierto estremecimiento, una gran emoción, el momento en el que durante la procesión el día de la Virgen cuando Manolo arrancaba con voz fuerte y segura un "Viva la Virgen de Tobed", que era respondido al unísono por todos los tobedanos con otro: "Viva".

Gracias Manolo. Tu ejemplo siempre permanecerá en nosotros y tu imagen eternamente unida al nombre de nuestro pueblo al que nos enseñaste a querer desde niños.

Siempre estarás en nuestro corazón. Gracias, Manolo. Muchísimas gracias



18/5/11

La Iglesia de Tobed

Fuente y fotografías: www.aragonmudejar.com


La Iglesia de la Virgen de Tobed es uno de los monumentos más destacados y más conocido del arte mudéjar aragonés. A ello contribuyen fundamentalmente tres factores. En primer lugar, ha sufrido escasas modificaciones lo que ha permitido que en pleno siglo XXI podamos contemplarla tal y como fue concebida en el momento de su construcción, algo inusual en el conjunto de templos que han ido adaptando su fisonomía al gusto de los tiempos con ampliaciones y modificaciones muchas veces no demasiado acertadas. En segundo lugar, en esta iglesia de Tobed se concentran la mayoría de elementos, tanto estructurales como decorativos, que conforman el conjunto de características del mudéjar aragonés: tipología de iglesia-fortaleza, hastial profusamente decorado en ladrillo resaltado y azulejería, torres con estructura de alminar hispanomusulmán, extensa decoración mural y de yeserías en óculos y ventanales y un magnífico alfarje sustentando el coro alto a los pies, sin olvidarnos de un pequeño elemento tan curioso y raro como el carrillón del muro norte. Finalmente, se conocen una serie de documentos que nos permiten fijar una cronología aproximada para las obras, algo no demasiado común en las iglesias mudéjares aragonesas.


(Leer más...)

25/4/11

Daniel Salanova y este blog son noticia

El periódico digital Calatayud.org, en junio de 2009, hablaba así de Daniel Salanova y su legado. Adjuntamos enlace a la noticia y le agradecemos que no olviden su gran valía personal y profesional.
Enlace a la noticia

El Alfar de Tobed

Hace unos días tuvimos el privilegio de visita el alfar de Conchi Gimeno en Tobed. Una gran artista. Conchi es hija de Manuel Gimeno que además de un gran amigo de Daniel Salanova, fue un excelente albañil y mejor persona. Hombre equilibrado, trabajador, sensato, prudente y persona de una absoluta lealtad. Como dato concreto de todo esto os diré que fue Juez de Paz en Tobed durante muchos años. Manuel comenzó su andadura como albañil en la casa donde yo nací, en la calle Ramón y Cajal, 36, de  Tobed que hicieron mis padres para vivir allí hasta que cambiamos de domicilio unos años después. Aunque hace ya unos años que nos dejó es uno de estos excelentes tobedanos que nunca olvidaremos.

No quiero olvidarme tampoco de su madre, Beni, esa excelente gallega, ya tobedana, persona estupenda y que tenemos el privilegio de ver de vez en cuando en las visitas que hacemos a nuestro pueblo.

En el alfar de Conchi podemos encontrar en primer lugar todo tipo de recuerdos relacionados con Tobed y su virgen, llaveros, dedales, rosarios... etc. Pero lo realmente impresionante es su producción artística, todo tipo de de piezas de cerámica hechas y decoradas a mano, murales, azulejos y algo que a mí me ha impresionado de manera especial es su producción de motivos mudéjar.

Yo fui de propio a buscar un reloj mudéjar que había visto en un programa de la televisión aragonesa y que he colocado en el salón de mi casa en un lugar preferente. No os ocultaré que en breve pienso volver a comprar uno de esos rosetones que imitan a los de la iglesia de la virgen.

En las fotografías que acompañan esta narración podéis apreciar todo aquello de lo que os estoy hablando. El tratamiento de todas estas piezas es muy especializado ya que son tan delicadas que, hasta que salen del horno, se pueden romper en cualquier momento y esto termina con varias horas de trabajo.

Conchi tiene una de esas preciosas obras mudéjares en el Centro de interpretación del Mudéjar allá en el edificio donde se ubica el Ayuntamiento, junto a la Iglesia de San Pedro. Os aseguro que vale la pena la visita. Si vais a Tobed, no os marchéis sin visitar el Alfar de Conchi, es excelente. Lo dicho una gran artista.

8/11/10

Historia de una amistad eterna


Ángel Durana y Daniel Salanova, amigos para siempre

Por Víctor Salanova


Hace ya casi cuatro años que Daniel nos dejó. Tenía un amigo al que conoció en Belandia, una pequeña aldea en el valle de Ayala en la provincia de Alava. Su madre y mi abuela, Vicenta Orueta, había nacido cerca de allí, en LLodio en el caserío de Gardea. Fue esa pequeña aldea de Belandia, uno de sus destinos como maestra y fue allí donde Daniel hizo su primera comunión y pasó unos cuantos años de infancia feliz. Allí conoció a toda la familia Durana, eran once hermanos y surgió esta gran amistad con todos ellos aunque de una forma especial con Ángel, ya que los dos tenían la misma edad.

Os puedo asegurar que el valle de Ayala es uno de los lugares más hermosos de la Tierra. Es un lugar verde y despejado con el pico Unguino a la cabeza, todo lleno de caseríos preciosos. Allí se encuentra el Monasterio de Quejana y en su interior la tumba del Canciller de Ayala. Los pocos años que allí pasó Daniel sirvieron para fijar en él imágenes, vivencias y recuerdos que mantuvo vivos durante toda su vida.

Mi padre nos llevó en diversas ocasiones a visitar todo aquello. Recuerdo cuando de muy pequeño estuve en casa de los Durana y tuve ocasión de conocer a su padre, Luciano, que según me contaba mi padre era el que animaba las fiestas con un chistu y un tamboril. Algunas canciones "atrevidas", más relacionadas con la sencillez y el ingenio. Él me las cantaba y todavía recuerdo algunas.

Cada paso, cada rincón estaban llenos de recuerdos para mi padre , recuerdos que él se encargaba de tansmitirnos a mi hermano Ignacio y a mi madre. Aquellos pocos años marcaron una vida para siempre. La zona está llena de lugares hermosos como Menagaray, dónde nacieron mis primos los Urrutia-Salanova que vivían en un caserón que hizo un tío de la familia al volver triunfante de América; Baranbio, ya en Vizcaya pero muy cerca de allí, dónde pasamos veranos inolvidables en casa de la tía Mila Arbaizagoitia -que falleció hace poco- y que tanta felicidad nos dio pues su casa fue siempre nuestra. Recuerdos del río y la piragua que el tío Juan Tomás había construido con sus propias manos, la mina de hierro, el santuario de Garrastaxu...
Tantas cosas...

El tío Juan Tomás se casó con la Tía Carmen (Menchu) que era hermana de la tía Mila. Solo nos queda allí el primo Juanto y su familia a quién visitamos de vez en cuando y nos sigue abriendo las puertas de su casa con el mismo cariño de siempre. Volviendo a la familia Durana os diré que Daniel se marchó de Belandia a los pocos años y tardó en volver bastantes más, pero al hacerlo encontró a sus amigos de la infancia con el mismo cariño, admiración y respeto que entonces. Las visitas se hicieron más frecuentes, en vacaciones sobre todo y Orozco se convirtió en lugar de visita obligada porque allí vivía y sigue vivendo su amigo Ángel. También visitamos en varias ocasiones Izoria lugar donde vivía su hermana Humildad, ya fallecida, pero una de las personas más extraordinarias que recuerdo, su hermano Olegario, Elías que todavía vive en Belandia...

Desde que murió mi padre, Ángel nos invita todos los años, el primer domingo de Octubre a la celebración de la fiesta de Belandia, la Virgen del Rosario y para mí es un momento especialmente hermoso. Allí esta el edificio que fue escuela, iglesia y vivienda de la maestra y su familia. Se celebra una misa en la pequeña iglesia donde Ángel y mi padre hicieron su primera comunión. Ángel y yo procuramos sentarnos siempre juntos y es especialmente emotivo para mí el momento de darnos la Paz, igual que lo hacía con mi padre. Luego bajamos al pueblo y nos obsequian con un vermú en lo que eran las antiguas escuelas, que no son en las que daba clase mi abuela. No quedan niños allí. Irene que es la hija mayor de Ángel organiza una comida en un restaurante, a la que por supuesto nos invita siempre...
Quiero mencionar de forma especial a Mila y Loli que son también hijas de Ángel y también a la tía y a Teresa, mi mujer, que también se ha enganchado a esa tierra y a la familia Durana. A la salida de la iglesia podemos saludar a sus sobrinos y otros familiares que vienen a la misa todos los años.

Mi padre decía en sus últimos años de vida que le parecía maravilloso haber mantenido una amistad así durante 80 años.

Nos queda el Aita Ángel, esperemos que por muchos años. Mantendremos el testigo mientras tengamos vida.


PARA SIEMPRE.

18/5/10

Tobed Mudéjar

Fuente: Heraldo de Aragón
Fecha: 16 de mayo de 2010

Un doble click en la imagen les permitirá leerla con más facilidad.

19/4/10

In Memoriam: Jesús Rodrigo Izquierdo

Hace unos meses vi a mi padre preocupado. Había soportado cirugías, quimioterapia, radioterapia, y aún así el mal avanzaba sin piedad. Pero no era eso lo que le inquietaba. Me confesó que no sabía como agradecer la cantidad de visitas, llamadas de ánimo y regalos que estaba recibiendo de tantos familiares y tantísimos amigos. Le sugerí que cada vez que llamaseis o vinieseis a acompañarlo os lo dijese directamente, que os expresara su inmensa gratitud por vuestro apoyo,...
Pero los dos sabíamos que eso no era suficiente para él. Porque él hubiera querido que os quedaseis con él todo el tiempo del mundo, llevaros a su casa en Tobed, volver a la bodega que él mismo ayudó a construir y serviros el vino que elaboraba con ilusión junto con su cuñado Antonio, mientras vivió, y con su primo Ángel. Después os habría paseado por la iglesia de Tobed, y habría disfrutado contándoos, otra vez, la historia de la Virgen. Por supuesto, habríais subido a San Valentín, para pasar el rato buscando figuras en las formaciones de Los Abuelos. Al atardecer, no os hubieseis ido sin cenar a lo grande y, tal vez, cantando alguna jota.
Mi padre os apreció profundamente a cada uno de vosotros. Ha sido consciente del esfuerzo que suponía intentar animarle cuando por dentro se os desgarraba el corazón al verle cada vez más débil. Y si sufrió por algo es por no poder hacer más en vuestra compañía. Se le ha quedado corta esta vida, y tal vez ni con otra más le sería suficiente para realizar todas sus ideas y proyectos, estar con todos sus amigos...
Llevaba 7 años enfermo. Siempre quiso saber el alcance de su dolencia, y por mi condición de médico, era yo quien más a menudo le informaba de la progresión, a veces, o de las pequeñas victorias en otras ocasiones. Darle toda esa información, suavemente filtrada, me permitió vivir su actitud frente a la enfermedad, la vida y el inevitable final que ineludiblemente habría de llegar. Nunca expresó miedo, si acaso, en algún momento, angustia al pensar en sus nietos tan queridos. Mantuvo su vida normal hasta que el cuerpo no pudo más. Con la enfermedad muy extendida seguía llevando a sus nietos a las actividades, preparando su renovación del carné de conducir (dirección Tobed, claro), y escribiendo en este blog, dedicado a su gran amigo Daniel Salanova, con el que ya estará reunido, textos sobre su pueblo, su Virgen de Tobed, sobre la amistad, el amor, vamos, dejando claro el ser especial que era.
Nosotros, su familia, queremos agradecer a mi padre lo que él ha sido: buena persona por carácter y por convicción. Padre excepcional, nos enseñó a dar más que a pedir, a no hacer daño a los demás, a hacer amigos y no enemigos, a disfrutar de cada día. Generoso con los demás, fue muy activo en su lucha por un mundo más justo. La ropa de nuestros hijos llegaba a Cáritas casi antes de comprarla, para los que la necesitaban más... Supo disfrutar de su trabajo en Coca-Cola, donde hizo grandes amigos que le han acompañado hasta su último día.
Nunca dejó su Tobed, sus primos, sus bodegas, sus campos, y cuando estaba fuera contaba los días para volver. También a mi madre, Esther, agradecerle que durante estos años ha sido además de su mujer su apoyo, su enfermera. En los momentos más duros, en las curas más ingratas, siempre intentó resolver ella para evitárnoslo a los demás. Hasta el último minuto estuvo con él. Se lo merece, ¡gracias Mamá!
No olvidaremos el trato recibido por todo el personal sanitario de urología, cirugía, oncología, radioterapia y cirugía plástica. Celadores, enfermeras, auxiliares y médicos han demostrado profesionalidad y humanidad, muy por encima de lo razonable. También, ¡gracias!
Por ello, en su nombre y en el de nuestra madre, sus hijos y nueras, y sus cuatro nietos MUCHAS GRACIAS A TODOS por haberlo querido, y por haberlo acompañado de una forma tan intensa y sincera. El espacio que queda vacío no se llenará. Nunca le olvidaremos, nunca os olvidaremos.
Javier Rodrigo Palacios

15/4/10

Homenaje a un gran amigo


Querido Jesús:

El pasado lunes te marchaste. Todavía no habíamos terminado de colgar escritos tuyos en este blog. Las fuerzas no te acompañaron pero no habíamos terminado. No ocultaré que disfrutamos mucho planificando y organizando todo lo que ibamos a colgar, pasamos momentos muy agradables que nunca olvidaré.

Lo que escribes lo haces muy bien pero me ha llamado mucho la atención cómo expresas tus ideas y sentimientos "a corazón abierto". Yo no tengo la más mínima duda de que fuiste un buen creyente un buen católico y sobre todo, una buena persona.

Me siento muy orgulloso de contarme entre sus amigos y si alguna vez mis conviccones o mi fe se tambalean, aparece tu ejemplo y el de otras personas que como tú nos habéis marcado un camino a seguir. Tampoco olvidaremos que fuiste siempre una persona muy entregada a los demás, dispuesto a hacer un favor a cualquiera que lo necesitara y, en alguna ocasión, como es mi caso, sin que fuera preciso pedírtelo, por propia iniciativa.

Yo sí sé dónde estás ahora y estoy bien seguro de que si puedes hacer algo bueno para los demás desde allí, ya lo estarás haciendo. Vivir, compartir tantas cosas buenas y ser felices contigo ha sido "Todo un Privilegio".

Quiero recordar la dedicatoria que Eva Hinojosa hacía en este blog cuando se marchó tu buen amigo Daniel: "Dónde quiera que estés, que seas feliz"

VÍCTOR SALANOVA

2/3/10

Códice recuperado en Pastriz

Una noticia de la que Daniel estaría muy orgulloso.

La DPZ restaura un códice sobre el canto de Pastriz ( El Periódico de Aragón - 28/02/2010 )

17/9/09

Amigos de Tobed






Incluimos reproducciones de algunos cuadros del hijo de Jesús Rodrigo, otro gran amigo de Tobed y un gran artista. La Iglesia de Tobed, una calle de la localidad y un retrato de Van Gogh, que no era de Tobed pero seguro que le hubiera inspirado más de un paisaje.



Extracto del libro "Dios existe y yo me lo encontré"

Por Jesús Rodrigo Izquierdo
Dice Andrés Frossard: "Yo dormía en una de las habitaciones que durante el día servía de oficina a mi padre. Frente a mi improvisado lecho pendía de la pared un retrato de Karl Marx. Dada mi corta edad, éste me fascinaba. Le veía como un león, su mirada de una agudeza extraordinaria me perseguía a través de toda la sala. Había algo en él que me atraía"
Así de apasionantemente describía el retrato de Marx, el joven Frossard, el que fuera hijo de Luis Frossard, primer secretario general del Partido Comunista de Francia.
Andrés fue en su día redactor de "Le Figaro" en París y sigue diciendo : "Éramos unos perfectos ateos, de aquellos que no discuten ya su ateismo y para quienes el problema de la existencia de Dios ya no tiene sentido. Empapados de las ideas del Partido, durante sus años de Liceo en París era mal estudiante, faltaba con frecuencia a clase, se dedicaba a callejear y se entretenía dibujando. Así era Andrés Frossard...
A los 16 años su padre cansado de sus malos resultados en el estudio y su falta de voluntad para ganarse la vida, le obliga a trabajar en un periódico vespertino. A Andrés le agrada el oficio pero cambia poco su conducta. Sin embargo, con 20 años de edad intervendrá en su historia "la mano de Dios"
Así, a grandes rasgos, se desarrollaron los hechos: Impaciente por la tardanza de un amigo con quién estaba citado y sin saber qué hacer entró de forma casual en una iglesia cercana,... "Estaba expuesto el Santísimo aunque yo no sabía su significado. Junto a mi había unas religiosas rezando de rodillas en actitud de recogimiento ante la Custodia y, de pronto, oí susurrar dos palabras que nunca había oído ni leído: Vida espiritual. Al salir del templo me encontré al amigo que me encontró cambiado y me preguntó qué me pasaba. Yo le contesté con firmeza: "Soy católico. Católico Apostólico Romano"
La frase "Vida Espiritual" dio paso a su preparación por un sacerdote para el bautismo. Dice Frossard que mientras el cura le iniciaba en la doctrina católica, él sentía que su alma "lo esperaba, lo necesitaba y, lo recibí con gozo. La enseñanza de la Iglesia es verdadera hasta la última coma"
Éste ateo convertido profundamente a la vida católica manifiesta en dos libros sus sentimientos de gratitud al Señor: "Dios existe y yo me lo encontré" y "No tengáis miedo, ¿un milagro? (sobre el Papa Juan Pablo II)

1/8/09

Dedicatoria de ESTHER PALACIOS Y JESÚS RODRIGO

Somos muy amigos de la familia de Daniel Salanova y han sido muchas las reuniones y tertulias que hemos compartido, entre otras, las meriendas en la bodega de los amigos de Tobed.
Entre música, canciones y buenas viandas se pasaban las veladas muy agradables.
Nosotros tenemos el privilegio de tener un recuerdo suyo. Daniel hizo un crucifijo muy bonito, de madera de un árbol de una finca nuestra y siempre decía que yo lo heredaría y así fue. Cuando murió, la esposa e hijosa de Daniel nos lo entregaron como había sido su deseo expresado en vida.
Respuesta de la Familia Salanova Barranco
Hemos hecho una recopilación de distintos escritos realizados por Jesús Rodrigo Izquierdo y que colgamos en este blog, con la mayor admiración, cariño y respeto hacia este hombre y su familia. Aunque es bien sabido que todos los tobedanos están encuadrados como “Buena Gente” Jesús se encuentra en una categoría superior, la de "Excelente"
Que los disfrutéis como nosotros lo hacemos cada vez que los leemos.
Familia Salanova Barranco.

Nuestra Señora de Tobed por Jesús Rodrigo Izquierdo

Recordando el año 2000, podemos ver con satisfacción todos los actos que hicieron historia para este pueblo, ya que, después de muchos siglos, salieron a la luz parte de los acontecimientos que en aquella época hacían de Tobed, un pueblo famoso (protagonista, la Virgen)
Su fervor fue creciendo con el milagro que obró sobre la humilde mujer llamada Justa.
Esta devoción fue cada día en aumento y no sólo venían en romería de los pueblos de la Comarca y alrededores, sino que hubo reyes y personalidades de la época que venían a venerarla y darle gracias.
Fátima, Lourdes, ... Nuestra Sra. de Tobed. ¡La humildad, una gran virtud!
San Íñigo fue un gran devoto.
No debemos dejar en el olvido toda esta Historia y con la misma ilusión que se pretende restaurar el famoso monumento de la Iglesia de la Virgen, que es admirado por todos los que la visitan, véamos también que gracias a Nuestra Señora y a la fe que todos nuestros antepasados le profesaban, es posible admirar toda la historia y el arte que acoge su templo.
Pongamos todos nuestro granito de arena y no lo echemos en el olvido.
Nota del autor: Existe la "Historia del Antiguo y Célebre Santuario de Nuestra Señora de Tobed", escrita por el presbítero D. Vicente Martínez Rico en 1881. Está editada en pequeño formato pero resume con todo detalle y documentación su historia, esperemos que se pueda editar y así pueda dicha historia llegar a todos lo que visitan nuestro célebre santuario.
"Cada uno sufre y goza según sus obras" Séneca

La Iglesia de la Virgen de Tobed por Jesús Rodrigo Izquierdo

(Cuadro pintado por el hijo de Jesús Rodrigo)
Tobed es una villa agrícola de 300 habitantes, a 80 kilómetros de Zaragoza, situada en la depresión del Valle del Río Grío, entre las Sierras de Vicor y de Algairén, en la Cordillera Ibérica. Un pueblo que conserva estupendos tesoros de historia y de arte, que bien merecen una visita.


Entre ellos destaca el templo de Nuestra Señora, construido por la Orden del Santo Sepulcro de Calatayud, a partir de 1356, un edificio muy bello, representativo del mudéjar aragonés, hoy declarado Patrimonio de la Humanidad.


El Papa Luna, Don Pedro Martínez de Luna, cooperó en su construcción y se atribuye al arquitecto del pontífice, Mahoma Ramí, la espléndida decoración interior y la rica ornamentación de su fachada.


La Iglesia de la Virgen es expresión de la devoción secular de los tobedanos a la Virgen María. En la iglesia, se conserva un icono precioso donado por el Rey Don Martín El Humano, en 1400, al que en 1517, el Cabildo del Santo Sepulcro ordenó hacer un relicario de plata, de estilo renacentista, para conservar la imagen.


Tobed tiene una gran historia y el origen de todo ello es que, según la tradición y los escritos que se conservan, se dice que ya antes de la dominación árabe, había en el pueblo un hospital -dónde se encuentra el templo- en el que vivía una mujer que desinteresadamente ayudaba a los enfermos. A Justa, que así se llamaba, se le apareció la Virgen y, convencidos los vecinos del milagro, a petición de la Virgen, se edificó la Iglesia, para su culto.

Historia de San Valentín por Jesús Rodrigo Izquierdo

La voz popular ha hecho de este santo, el patrón de los enamorados. Según la tradición, en el tiempo en que vivió San Valentín, la religión cristiana estaba perseguida. Él, a escondidas, casaba a las parejas bajo el ritual de la Iglesia.
Hace muchos siglos fue tradicional en Inglaterra -allá por los siglos XVII y XVIII- la fiesta de los "Valentines", dónde se elegía a hombres y mujeres para formar pareja. Sea como fuere, San Valentín, casi por sorpresa, es patrón de los enamorados.
San Valentín goza de mucha popularidad, sobre todo en los países de habla inglesa. Estados Unidos, Gran Bretaña y también en buena parte del continente europeo. Los grandes centros comerciales, el 14 de febrero, igual que en Navidad, lo promocionan para aumentar las ventas.
Pero, ¿quién fue San Valentín? La verdad es que hay poca documentación sobre él.
Sabemos que era un sacerdote que nació en Roma a mediados del siglo III y que gozó de un gran prestigio en aquella ciudad, hasta el punto que el emperador Claudio II lo invitó a su palacio para mantener una conversación y conocer el porqué de su fama. Según la tradición, Valentín aprovechó aquella ocasión para hacer propaganda y convencer al emperador para que siguiera los pasos de Jesús. Aunque en un principio Claudio II se sintió atraido por aquella religión perseguida por los mismos romanos, los soldados y el propio Gobernador de Roma, Calpurnio, le obligaron a desistir y organizaron una campaña en contra de nuestro santo.
Claudio no tuvo más remedio que dar marcha atrás y mandó a Calpurnio que lo procesara. Pero aquella misión fue llevada a cabo por el lugarteniente del Gobernador Arterius. Cuando fue llevado ante él, éste se mofó de la religión cristiana y puso a prueba a Valentín, bajo un tono de burla. Le preguntó si sería capaz de devolver la vista a una hija suya, que era ciega de nacimiento. Valentín aceptó y en nombre de Jesús obró el milagro. Arterius y toda su familia se convirtieron al cristianismo pero Valentín no se salvó del martirio, ya que temiendo una rebelión del ejército romano y de los paganos, el emperador lo mandó ejecutar. Era el año 270.
Los restos mortales de San Valentín se conservan, actualmente, en la Basílica de su mismo nombre, en la ciudad italiana de Termi.
Cada 14 de febrero, se celebra en dicho templo un acto de compromiso por parte de las diferentes parejas que quieren formalizar sus relaciones para unirse en matrimonio al año siguiente.